lunes, 1 de enero de 2007

2006 ya es Pasado, momento para reflexionar sobre los últimos 7 días de ese año que dejamos atrás. De no hacerlo, el primer día de este enero de 2007, puede que lo desperdicie envuelto en múltiples resacas que enturbien mi mente, ofusquen mi buen criterio y hasta oscurezcan mis más nobles sentimientos.

Arranco mi reflexión en el día 31 de diciembre, 70 aniversario de la muerte de Miguel de Unamuno.

Aunque mi edad hace corto para poder presumir de conocer a tan ilustre español en persona, mi mente ha tenido el honor y el placer de explorar los entresijos de sus escritos. Igual que otros escritores de gran talla – Azorín, Ortega y Gasset, Machado – irrespectivo de tendencias y creencias, como aprendiz de la vida, Unamuno dejó un legado que creo haber sabido apreciar. No hay una convicción que perdure toda una vida sino un saber escuchar para mejor vivir con cada momento. Eso es lo que he aprendido de su personalidad original y desbordante, de sus cambios de convencimiento, para aceptar sus propios errores de juicio, para aceptar aquello que es real, más allá de los límites del pensamiento sistemático racional y miope.

Con una valiosa mezcla de raíces regionales en mis venas – catalana, mallorquina, castellana, guipuzcoana, aragonesa y levantina – se me educó en el justo aprecio de cada arraigo, incluso en mi cuna de crianza lejos de esta península a cual me identifico en cuerpo y alma.

Por esos sentimientos de amor propio y de arraigo que me hace sentirme relevante como ciudadano de un Estado que hoy ocupa su sitio en el continente de donde provinieron mis antepasados más allá de los Pirineos hace ahora ya nueve siglos, debo plasmar mis reflexiones por si a otros pueda servir para enriquecer sus propias conjeturas hacia sus respectivos criterios y consecuentes posturas.

Si parto de Unamuno es porque considero que su razonamiento como vasco sin merma en sus nobles sentimientos hacia esas tierras ibéricas, no hizo más que plasmar una realidad sobre la lingüística. El euskera tenía y sigue teniendo sus limitaciones, muy a pesar de los artilugios fabricados por Arana en consonancia con la doctrina política que pretendió dotar y aglutinar alrededor del nacionalismo un idioma diferenciado.

Hoy, el 1º de enero de 2007, los ensayos y la poesía de Unamuno siguen estando vigentes mientras que la doctrina de Arana sigue siendo cuestionable.




El hecho que el penúltimo día del año que fue, una banda extorsionista que intenta legitimar sus chantajes y atentados en el marco del extremo más radical del Aranismo, colocara otro coche bomba en la T-4 de Barajas, viene a demostrar que aquellos que no tienen ni la capacidad intelectual lingüística de Unamuno ni la inteligencia emocional de los tolerantes amantes de la paz, como tantos y tantos españoles entre cuales me incluyo, siguen siendo incapaces de sentarse cara a cara sin pasamontañas y mirando a los ojos a los gobernantes legitimados que nos representan a todos los españoles en este Estado de Derecho.

Lo lamentable es que es que tanto el máximo responsable del Gobierno de España, en un discurso el día antes del atentado se expresara con escasa asertividad y excesivo optimismo, para afirmar aquello que no era del todo cierto, del mismo modo que en el polo opuesto su contraparte en la oposición rechazara aquello que podría ser cierto, sin más razón que el de negar todo lo que su adversario diga. Al final, ambos, en su falta de mesura han acabado con todo posible entendimiento, a pesar de creer y desear lo mismo, la paz.

Ni el optimismo desmesurado e irreal del Sr. Rodríguez Zapatero ni la intransigencia premeditada del Sr. Rajoy con su estéril “no” permanente producen efectos deseables más allá de la defensa de convicciones obsesivas.

Los convencimientos sentidos pero no razonados no sólo dejan de convencer al que observa desde una perspectiva neutral sino que acaban convirtiendo la esperanza en decepción para finalmente pasar a una depresión colectiva llena de oscuros deseos nada lícitos en una convivencia democrática.

A pesar de que seamos mayoría que deseamos la paz, incluidos los Sres. Rodríguez Zapatero y Rajoy, no todos lo vemos desde la misma perspectiva ni con el mismo prisma partidista, ni tomaríamos caminos idénticos hacia esa meta, aunque quizás todos pudiéramos aportar soluciones complementarias.

¿Por qué, entonces, no intentamos colocarnos en el asiento del otro y observar desde allí lo que éste ve distinto a lo que vemos desde nuestra posición original?

Vuelvo a Unamuno y el 70 aniversario de su muerte. Repasando su ajetreada vida con sus aparentes cambios de postura que le enfrentó con unos y otros, hasta causándole destierro y desprecio de no pocos de variadas tendencias políticas, si algo he aprendido de observar ese Pasado, es que las lecciones aprendidas de ella permiten al hombre honesto consigo mismo evitar los socavones por el camino del Hoy hacia el Mañana.

Echo en falta entre los que hoy escriben en la prensa esa visión sincera, razonada y sentida a la vez de Miguel de Unamuno. Brilla por su ausencia la humildad de reconocer la posibilidad de no estar en lo cierto y que otros tengan la razón, sobre todo cuando se encuentran en la situación dominante de pertenecer al Quinto Poder en la escena de las comunicaciones. Veo desde distintas perspectivas propias – primero como ciudadano, después como profesional en ejercicio, y finalmente como experto acreditado en relaciones humanas, actuaciones en esos medios poderosos de intereses creados, la dudosa ética, la carencia de calidad intelectual y la ausencia de moral de no pocos poderosos escritores de hoy, todo lo contrario de lo que demostró Unamuno a lo largo de su vida.

Sin embargo, en manos de esos “profesionales de la comunicación” de hoy esta la difusión de la información y las tácticas engañosas del marketing mediático, de los cuales dependemos los ciudadanos para saber lo que sucede en la actualidad. Del uso partidista que, además, hacen tanto los partidos políticos como ciertas organizaciones no gubernamentales y asociaciones como puede ser la AVT, encima con fondos provenientes de las arcas del Estado, nacen situaciones de confrontación patética para malear entre unos y otros la convivencia pacífica, como los incidentes de ayer a mediodía en la Puerta del Sol.

Jamás se conseguirá la paz en justicia plena reivindicando el odio y la venganza.


La realidad de España hoy tiene superado etapas anteriores, incluida la Transición. Sin olvidar nada y valorando lo conseguido en cada etapa, vivamos el Hoy con realismo y asertividad, pero eso sí, TODOS UNIDOS HACIA LA PAZ.

En el plano internacional, tampoco podemos apoyar aquello que repudiamos por principio, la muerte en la horca de un hombre, aunque sea un dictador sanguinario. Si miramos hacia otro lado cuando creemos que una situación en otro Estado no nos afecta, mientras acatamos situaciones inmorales y carentes de principios éticos, estamos contribuyendo al riesgo de que esa amenaza hoy lejana acabe alcanzando a nuestro propio entorno. La muerte de Sadam Hussein ha tenido lugar, en esas circunstancias inhumanas y en clara violación de los Derechos Humanos precisamente porque TODOS hemos mirado hacia otro lado para no tener cargo de conciencia.

Otra vez, en ese escenario internacional, los llamados demócratas han justificado en silencio una justicia aplicada no por Derecho sino por venganza. Vergüenza nos debería dar, porque la sangre de un sanguinario nos ha manchado las manos.



El aparente idealismo de este ciclo del Año del Perro de fuego ha acabado en una estéril aplicación y defensa de unos principios que predicamos pero que no aplicamos. Aún estamos a tiempo para enmendar y encauzar nuestra inercia hacia unas metas comunes por todos deseadas – LA PAZ EFECTIVA EN CONVIVENCIA Y ENTENDIMIENTO.



Fernando Fuster-Fabra Fdz.

3 comentarios:

HADES dijo...

El que cree demasiado no cree nada.
Lo mejor de la educacion es la posibilidad de que una vez pasado el tiempo recuerdes
que cosas y personas te hayan dejado huella. En este caso son ciertos profesores, los cuales, ejercieron de guia y te enseñaron conceptos e ideas, con los cuales uno converso muchas veces,
en unas te corrigieron y en otras les corrigió uno. ¿Porque? ¿Como podrias corregirles?
¡PORQUE NO ME ADOCTRINABAN!. es esta enseñanza la que hace que te enfrentes a la vida de forma autonoma, siendo un individuo libre. Repito todo se basa en la enseñanza, no en el adoctrinamiento. Es esa enseñanza con la que tu sales a la calle, es esa enseñanza con la que tienes el trato con los demas, con la que te relacionas.
¿Un metodo de relacion con los demas? ¿puede ser acaso la conversacion? Pues si, lo es. Despues de tanto criticar a los politicos por sus comportamientos infantiles, podriamos mirar hacia nosotros mismos y ser tambien un poco autocritico. ¿acaso es dificil conversar? acaso estamos llegando a tal grado de autonomia que cualquier palabra sobre nosotros o sobre nuestras ideas la consideramos como una afrenta a nuestra persona, aun mas como defensa atacamos y denigramos a la de los demas. No llegamos
a pensar que somos mas ricos mientras mas nos enriquecemos relacionandonos con otros,
En este siglo que entra, tenemos un tesoro que se nos abre, la globalizacion, sales a la calle y
te encuentras con gente de toda indole, de cualquier ideologia, religion, de cualquier pais.
Conversar no es atacar al otro, es exponer tus ideas,es respetar sus ideas, es escuchar a la otra persona, es buscar puntos de encuentro con el otro pero sobre todo es llenarnos como persona.
En cuanto a los politicos, sino son capaces de conversar, de sacar puntos de encuentro, puntos de union; esa UNION QUE SIMBOLIZARIA A LA SOCIEDAD A LA QUE REPRESENTA. permitame una expresion " ¡¡vamos apañaos!! ".
El que cree demasiado no cree nada, nadie esta en posicion de la verdad absoluta, el hombre es imperfecto y esa imperfeccion es la que tengamos el afan de ser cada dia mejores personas, enriqueciendonos con el trato de los demas .
El que cree demasiado no cree nada, y sin embargo muchos creen hayarse en posicion de la idea verdadera, sin ellos mismos darse cuenta de que ese fanatismo es el que le lleva a negarse en su misma idea. Se niegan pues sus ideas se vacian, y por ende se vacian como personas.
PIDAMOS PARA ESTE AÑO UN CAMBIO DE ACTITUD ENTRE NUESTROS POLITICOS, PERO A LA VEZ MIREMONOS UN POCO NOSOTROS QUE ALGO HABRA QUE PODAMOS CAMBIAR.
Y AL FIN ACABO. MIS RESPETOS POR UNAMUNO.

Ángeles dijo...

Pues después de leer tus palabras Fernando, estoy asombrada. Gratamente asombrada, pues has plasmado con palabras muchas de las emociones y pensamientos que he tenido en estos ultimos días del año. Parece que los finales se prestan a estas reflexiones, y más si son finales como el 2006, con la muerte de Sadam. A pesar de que sus actos han sido deleznables, ¿quién tiene derecho a robarnos la vida? ¿cuál es el criterio? Supongo que esta condena mueve más mi rabia porque todos sabemos que detras de su muerte hay una inmensa hipocresía: la de todos nosotros con nuestro silencio.
Todos sabemos la verdadera razón de esta muerte y los "grandes comunicadores" nos siguen contando lo que inconscientemente la mayoría de la gente quiere oír.Eso "permite" ladear la cabeza.

Tengo una mezcla de pesimismo y esperanza...A veces me siento como en "1984" de G. Orwell y otras como la Alicia de Carroll,dónde nada es verdad y nada es mentira. Otras, me gustaría vivir para siempre en el Pais de Nunca Jamás, en el fascinante mundo cristalino de la infancia... Pero de repente me froto los ojos, despierto y la realidad es que ya soy adulta, con todo lo que para mi lleva implícito ese término: ser libre para tomar conciencia del mundo en el que he nacido y asumir mi responsabilidad para con él o seguir mirando al otro lado. ¿Qué genera más pasión?

La apertura de conciencia de una buena enseñanza, sea mediante cursos, sea mediante psicoterapia, los dos medios con los que me gano la vida, no puede dejar de lado este objetivo humano.
Sé que algo podemos hacer, algo aportar, de la forma que sea, incluido un blog, aprovechando las herramientas que el progreso a puesto a nuestra disposición.

Pero comencemos por mirarnos, como dice Eugenio, entendamos también al otro, reflexionemos, seamos un poco más valientes y ACTUEMOS. Aquí está mi punto de esperanza.

Respecto a ETA, mi desesperanza y sincera tristeza me impiden escribir. Necesitaría rabia para hacerlo y en estos momentos la he perdido.

Fernando FusterFabra Fernández dijo...

Cierto es Eugenio, que la vocación de enseñar y formar nunca lleva unido la de implantar doctrina sino el de concienciar para que cada uno haga uso del saber y conocimiento de acuerdo a su propia voluntad y conducta ética. Allí es valor intrínseco del formador.

Y como bien dice Ángeles, hay que captar las emociones que son las que necesitan ser concienciadas de la responsabilidad cuando se expresan en sentimientos. Porque en este mundo no estamos solos y los demás también se emocionan y sienten.

Todos y cada uno de nosotros es un formador emocional, con cada palabra, con cada acto. Esa es la grandeza real de la libertad de criterio del ser humano. Pero para que todos ejerzamos con mesura y cordura, primera habrá que formar y concienciar al conjunto. Y la verdad, la conducta de los profesionales de las comunicaciones al manipular y deformar según intereses creados no aporta nada bueno sino todo lo contrario, odio y sed de venganza.

Debemos actuar porque entre las frustraciones de Orwell en "1984" y las fantasías de Carroll en "Alicia en el País de las Maravillas", hay un mundo real que merece la pena vivir y principios por cual luchar.

Ya se ha visto que ni el hombre más poderoso del mundo, el Presidente de EE. UU., es capaz con un ahorcamiento de un dictador sanguinario doblegar la voluntad de un pueblo libre. Irak es hoy lugar de guerra fratricida no por Saddam Hussein sino por el tan ansiado "oro negro" que codician todos los países desarrollados y en vías de desarrollo.

Lamentable herencia vamos a dejar a futuras generaciones si seguimos sin actuar los que realmente sabemos lo que el mundo se merece.